216 VIVENDAS DE PROTECCIÓN OFICIAL EN EL CAMPUS DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BARCELONA
Es patrimonio de la Universitat Autònoma de Barcelona su carácter mixto entre implantación urbana y suburbana.
La ampliación de su residencia de estudiantes participa plenamente, por su emplazamiento, de esta situación: continúa el Campus por una de sus orientaciones y se enfrenta al paisaje del Vallès por el otro.
Atendiendo este hecho determinante, el edificio procura culminar la implantación urbana de le residencia preexistente, configurando una plaza que debe convertirse en el centro cívico del conjunto, al mismo tiempo que se vuelca y abraza el valle de Sant Domènec.
La tipología básica –pasillo y habitaciones- se pliega en diversas formas para ejecutar este doble papel, ajustándose al tiempo, a la topografía y a la vegetación (no se ha tocado ningún árbol).
Los principales accesos están en la plaza, allí donde el paisaje irrumpe perforando el volumen principal.
Cada giro es una oportunidad de enlazar el ámbito urbano y el natural, y de penetrar a los accesos específicos para cada volumen del edificio.
El conjunto edificado no pretende necesariamente diferenciarse, a primer golpe de vista, de las arquitecturas existentes en el lugar, aún puedan ser sólo discretas o mediocres. Incluso se tiñe -en cortinajes, jambas y escaleras de incendios- de los colores que ahí encuentra.
Cada excepción, sin embargo, cada quiebro del volumen, cada contraste entre materiales según el costado –muy artificiales (prefabricados) o muy naturales (madera)- es una oportunidad para organizar una forma de ocupación del espacio específica que quiere explicar e intensificar la experiencia de vivir en este lugar.
Si hay una investigación, más allá de la formal y urbana, se relaciona con el estudio de la compatibilidad de dos sistemas constructivos, que son dos escalas de producción que representan, a su vez, dos formas de organización empresarial relacionada con la construcción.
En tanto es una obra grande, a realizar en un tiempo corto, se optó por materiales prefabricados en elementos estructurales y cerramientos. En el detalle, y escalas menores, se dio paso a la industria local en la ejecución de jambas, dinteles y demás elementos de madera, que hacen amable la distancia corta y el tacto de aquella arquitectura de origen industrial.
Se trató pues de colaborar, como lo puede hacer un proyecto grande, a la durabilidad de un sistema de industrias de la construcción que, en nuestro país, simultanea escalas empresariales contrastadas.



